Un nuevo sondeo de BSI, la entidad británica de estándares, revela que el 83% de los líderes empresariales encuestados siguen comprometidos con alcanzar las metas nacionales de cero emisiones netas.
Sin embargo, más del 60% han modificado su manera de comunicar estas iniciativas, priorizando ahora conceptos como resiliencia, mitigación de riesgos y preparación a largo plazo frente al discurso puramente medioambiental.
El sondeo, denominado «G7 Net Zero Temperature Check«, encuestó a más de 7.000 líderes empresariales en febrero de 2026 a través de la firma Censuswide, abarcando a los siete países del G7: Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Alemania, Italia, Canadá y Japón.
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Compromiso firme: «es bueno para los negocios»
Según los datos, el 78% de los encuestados afirma que continuará avanzando hacia el Net Zero independientemente de la volatilidad política, porque perciben un claro beneficio comercial.
Un 76% adicional señala que su motivación principal son las expectativas de sus clientes. Esta tendencia se refleja en las acciones concretas: el 69% de las empresas incrementó su nivel de acción climática en los últimos doce meses, mientras que solo el 4% redujo sus esfuerzos.

De cara al futuro, el 38% de los directivos confía en aumentar la inversión en Net Zero durante el próximo año, una cifra que casi duplica al 25% que prevé una disminución.
Susan Taylor Martin, directora ejecutiva de BSI, indicó: «Los acontecimientos geopolíticos recientes han puesto de manifiesto la necesidad de seguridad energética y el importante papel de las energías renovables y bajas en carbono».
«Los líderes empresariales están adoptando una mentalidad de resiliencia, centrándose en la mitigación de riesgos, la gestión de la cadena de suministro y la preparación para el futuro. Muchos reconocen que el coste de no invertir en Net Zero podría amenazar sus operaciones a largo plazo», agregó.

El Net Zero como pilar de la resiliencia
La encuesta muestra que los líderes empresariales ven el Net Zero no solo como una obligación moral, sino como un activo estratégico.
El 75% de los participantes considera que es importante para la resiliencia futura de su negocio. Asimismo, el 74% cree que los riesgos de no realizar la transición superan a los riesgos de llevarla a cabo.
Casi tres cuartas partes (73%) opinan que mantener sus esfuerzos en Net Zero les otorgaría una ventaja competitiva si sus competidores redujeran la acción climática. De hecho, una amplia mayoría (79%) anticipa que el Net Zero volverá a ser una prioridad política en la próxima década, lo que les impulsa a no abandonar el camino.
Además, el sondeo evidencia un cambio significativo en la comunicación corporativa: el 61% de los líderes empresariales admite haber modificado en el último año la forma en que promocionan o comunican sus iniciativas de Net Zero.

Este cambio es una respuesta directa al creciente escepticismo climático en los medios de comunicación y en la política. BSI denomina a esta tendencia «climate-coding»: en lugar de hacer hincapié únicamente en el beneficio medioambiental, las empresas están reformulando su discurso en torno a la resiliencia, la gestión de riesgos y la continuidad del negocio.
Esta nueva narrativa busca conectar con las prioridades inmediatas de los grupos de interés en un entorno de incertidumbre.
Incertidumbre política, un obstáculo real
Aunque el compromiso se mantiene, la falta de claridad regulatoria se perfila como una traba importante. El 76% de los encuestados reconoce que la incertidumbre en torno a las políticas de Net Zero dificulta invertir con confianza.
Dicha situación ya ha tenido consecuencias prácticas: el 32% de las empresas ha tenido que revisar sus planes de transición y el 33% ha reevaluado sus objetivos. Dentro de este último grupo, 13% admite haber abandonado completamente sus metas de Net Zero.

Adicionalmente, el 76% de los directivos asegura que sus empresas seguirán tomando medidas para reducir emisiones, aunque restarán énfasis al objetivo explícito del Net Zero debido al contexto político.
A pesar de que la incertidumbre política es una barrera relevante, los líderes empresariales identifican otros desafíos aún más acuciantes para el progreso. El principal obstáculo señalado es el costo (26%) , seguido de la falta de financiación disponible para invertir en tecnología verde (25%) y la escasez de competencias y conocimiento internos (23%).
Estos datos subrayan que, más allá del entorno político, las limitaciones económicas y de capacidades internas siguen siendo los frenos más tangibles para acelerar la transición energética.

Metodología y contexto
El informe «G7 Net Zero Temperature Check: Business Insights 2026» se basa en una encuesta realizada en febrero de 2026 por Censuswide a 7.068 líderes empresariales de los siete países del G7.
Los resultados se complementan con el Net Zero Barometer 2026 de BSI, que en su sexta edición amplía el análisis del Reino Unido al contexto global.
El estudio revela que, a pesar del escepticismo político y mediático, las empresas están «climate-coding» sus estrategias, integrando la acción climática en el núcleo de su planificación de negocio.
Para más información, puede consultar el informe completo aquí
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